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Breve estudio de palabras mayas en el habla dirigida a niños meridanos.

Por:Del autor: Carlos Martín Sobrino Gómez.
29-01-2011

Introducción

La socialización es el proceso por el cual un niño pequeño atraviesa para poder convertirse en un miembro competente de una sociedad y cultura determinadas. Durante dicho proceso el niño “adquiere” todos los elementos necesarios para llegar a este fin y esto se logra en gran parte por medio del lenguaje.

Las siguientes palabras se clasificaron en dos grupos, por un lado, aquellas que se refieren a acciones y que se construyen con el verbo “hacer”, y por otro, aquellas que se refieren a cosas y que funcionan como adjetivos y sustantivos.

Palabras que refieren acciones

Wiwí

En el registro simplificado del español mexicano dirigido a niños pequeños, se conoce como “hacer pipí” a la acción fisiológica de orinar. En ese mismo registro la palabra pipí también se usa para referirse a la orina. En el español yucateco esta palabra alterna con otra forma léxica que es wiwí, así que además de “hacer pipí” también se dice “hacer wiwí” Ésta es la forma de habla materna que se usa en lugar de la forma adulta wixar2, que significa “orinar”. Así, esta forma puede utilizarla un niño pequeño que aún no puede ir sólo al baño cuando quiere informar a un adulto u otra persona su necesidad, y ésta le contestará con una pregunta utilizando la misma palabra:

(1) N: quiero hacer wiwí

A: ¿quieres hacer wiwí?

N: sí

Es probable que los niños aprendan esta palabra desde muy pequeños puesto que los adultos la utilizan dirigiéndose a infantes que aún no hablan cuando los llevan a orinar antes de dormir:

(2) A: vamos a que hagas wiwí (lleva al niño al baño)

N: (escuchando)

Los niños pequeños que ya hablan y platican emplean wiwí en lugar de wix (forma adulta) para referirse a la orina. Por ejemplo, si un niño se mojó al orinar y se lo quiere comunicar a otro niño o a un adulto puede decir:

(3) N: me cayó mi wiwí aquí

Aunque en el habla adulta se maneja wixar, que es una palabra híbrida construida con el vocablo mayawiix “orín, orinar” y un sufijo español para infinitivos, es probable que wiwí sea un préstamo directo del maya, puesto que esta forma también se utiliza en dicha lengua en el habla dirigida a niños y en el lenguaje infantil.

Chuchú

Esta palabra se usa con el verbo “hacer” para referirse al amamantamiento. Puede usarla una madre para decirle a un niño pequeño que un bebé ya tiene hambre y que por tal razón procederá a amamantarlo:

(4) B: (llorando)

N: ái4 llora el nené

M: quiere hacer chuchú (va con el bebé, se prepara y le da pecho)

Un niño pequeño también emplea esta palabra cuando comunica a otra persona que el bebé está siendo amamantado, por ejemplo, si en el caso anterior el padre llegara unos instantes después de comenzar el amamantamiento, el niño pequeño, que a menudo permanece observando la acción, para comunicarle al padre lo que está ocurriendo puede usarla y el padre le contestará con una pregunta usando también esa palabra:

(5) N: está haciendo chuchú

P: ¿está haciendo chuchú?

N: sí

Cuando se pluraliza esta palabra cambia el significado para entonces referirse a los senos de la mujer quedando chuchús. Un niño puede usar esta forma cuando quiere informar algo sobre los senos. Hay que aclarar que estas dos formas para referirse al amamantamiento y a los senos de la mujer son ya bastante comunes en todos los hablantes y registros del español yucateco.

La palabra chuchú es un préstamo del maya yucateco. En dicha lengua tenemos el vocablo chuchu’. Un diccionario maya-español consultado define chuchu’ como “pecho de mujer en lenguaje infantil” (Bastarrachea et. al 1992:84). Esta palabra se deriva del verbo chu’uch “mamar” y en el lenguaje infantil en maya yucateco también se usa como “hacer chuchu’ ” para referirse al amamantamiento.5Definitivamente chuchu’ es una forma infantil porque los adultos mayas se refieren a los senos de la mujer como iim.

Chichís

Esta palabra en construcción con el verbo “hacer” se emplea para decir “dormir”. La madre o el padre utilizan esta palabra cuando avisan a los niños pequeños que es el momento de ir a dormir:

(6) M: ya es hora de hacer chichís

También pueden utilizarla en el preciso instante en el que están llevando al niño a dormir diciendo:

(7) M: vamos a que hagas chichís

De igual forma, los mismos niños la utilizan cuando manifiestan que tienen mucho sueño y que se quieren ir a dormir:

(8) N: quiero hacer chichís

M: ¿quieres hacer chichís?

N: sí

Con respecto al maya yucateco, un diccionario consultado define chichis o chikis como “adormecer, arrullar” (Martínez Huchim 2007: 159), aunque debe ser una forma para niños porque existe otra palabra utilizada entre adultos que es weensik “adormecer”.

Palabras que refieren cosas o personas

Yayá

La palabra yayá se utiliza para referirse a alguna herida. Una madre puede utilizarla en una frase imperativa cuando se da cuenta de que el niño pequeño esta tocando su herida:

(9) N: (tocando la herida)

M: ¡No te agarres tu yayá!

N: (deja de hacerlo)

También un niño puede utilizarla cuando le muestra la herida o a otro niño u otra persona. Por ejemplo, en un jardín de niños, se observa a un grupo de infantes que juegan, se acerca otro niño que quiere integrarse al juego y al principio los demás niños no lo permiten. El niño muestra en su rodilla una diminuta herida a uno de ellos; éste último comunica a los demás sobre la herida y después permiten que el niño con la herida juegue:

(10) N1: Mira, tengo una yayá (después de que lo rechazaran)

N2: ¡Vamos a dejar que juegue porque tiene una yayá! (comunica a los otros)

También puede hacerse una construcción con el verbo “hacer” que se usa en lugar del verbo “lastimarse, herirse”. Si un niño pequeño juega con algún objeto que pueda herirlo, al momento de retirarlo, la madre o alguna otra persona puede dirigirle una frase declarativa usando esta palabra:

(11) N: (jugando con el objeto)

M: ¡te vas a hacer una yaya’! (retira el objeto)

En maya yucateco esta palabra es una forma especial de habla materna que se use en lugar de la forma adulta yaaj “herir, herida, doler, dolencia”.

Nené

Nené se utiliza para referirse directa e indirectamente a un bebé o un niño pequeño aunque ya camine o hable. Su uso también está generalizado en todos los hablantes y registros. Se utiliza mucho cuando alguna persona (adulta, adolescente o niño mayor) le habla directamente al bebé, ya sea para saludarlo, con alguna pregunta o cuando a un bebé se le enseña otro señalándolo:

(12a) hola nené

(12b) ¿qué haces nené?

(12c) mira a ese nené

Los mayas yucatecos utilizan la palabra nene’ cuando le hablan directamente al bebé pues cuando se refieren a él hablando con otra persona adulta emplean chanpaal o chaambal “bebé”.

Chechón, chechona

Este es un vocablo híbrido maya-español que significa “llorón” aunque más bien tiene el sentido de “chillón”. Obviamente se les dice a los niños cuando lloran mucho y generalmente cuando los padres piensan que no tiene razón para hacerlo:

(13) N: (llorando sin razón aparente)

M: ¡no seas chechón! o ¡Eres un chechón!

También lo usan adultos u otras personas cuando hablan de un niño X que se caracteriza por ser llorón:

(14) esa tu sobrina es una chechona

En maya la forma es chéech o chéech kep que significa “llorón” (Martínez Huchim 2007: 158; Bastarrachea et. al 1992: 83) Las fuentes coloniales del Diccionario Maya Cordemex traducen chech como alguien “que llora mucho sin motivo, que llora por nada, llorón que por todo llora (Barrera 1980:86) Es interesante para nuestro estudio hacer notar que también se encuentra en dichas fuentes coloniales la palabra chechil que significa “llanto de niño muy continuo” (Barrera 1980:86), es decir, que chéech es una palabra que está vinculada estrechamente al llanto de un niño y que probablemente sólo los califique a estos y no a personas adultas. Las formas chéech kep (chillón) y chéech pel (chillona) pueden además ser usadas en esta lengua como una forma de avergonzar al infante e incitarlo a que deje de llorar, puesto que estas palabras podrían considerarse como una clase de “ofensas” ya que las palabras keep y peel se refieren en general a los órganos reproductores del hombre y la mujer respectivamente.

Tucho

Tucho se refiere a una especie de monstruo que se relaciona mucho con la oscuridad. Generalmente se usa con un artículo por lo que este monstruo se le conoce más bien como “El Tucho”. Se alude a este ser para asustar a los niños y a menudo son los hermanos o los primos mayores los que asustan a los niños pequeños aparentemente con la simple intención de hacerlo y utilizan frases tales como:

(15) ¡uuuy! va a venir “El Tucho”

Los padres suelen utilizar este recurso cuando los niños no quieren dormirse y entonces se les amenaza diciéndoles que si no se duermen vendrá “El Tucho” y se los llevará. En maya yucateco la palabra xtuchao tucha es el nombre de una variedad de mono pero también se usa para asustar a los niños señalando a la tucha como monstruo.

Pipí

Aunque es homófona, pipí es una forma completamente diferente a la que se usa en español para orinar. Esta palabra designa insectos, bichos o animalejos. Un niño pequeño la usa cuando mira un bicho y quiere comunicar esto a alguien y diría:

(16) N: hay un pipí ahí

Los padres usan esta palabra cuando los niños juegan o están en alguna parte que tenga maleza, hojas secas o basura. Si los padres quieren que el niño se mueva de ese lugar pueden decirle:

(17) M: ¡quítate de ahí! ¡va a salir un pipí! o ¡no te vaya a picar un pipí!

De esta manera los padres pueden hacer que el niño obedezca y se retire de la zona que ellos consideran peligrosas por la posibilidad de que algún insecto o alimaña hiera a los niños. En uno de los diccionarios maya-español consultados aparece pipi’ como un “ser que habita lugares oscuros y misteriosos (Martínez Huchim 2007:215). De hecho existe una canción de cuna que contiene esta palabra (y otras ya vistas) y funciona dentro de la canción como una forma de asustar al infante para que se duerma:

(18) Chichís nené, ahí viene el pipí,

chichís nené, y te va a comer.

Duérmete niño bonito

mira que tengo qué hacer.....

Chichi’

En el maya yucateco se usa chichi’ para asustar a los niños.8 En un diccionario maya-español consultado se traduce la palabra chichi’ como “un fantasma con el que se mete miedo a los niños” (Bastarrachea et. al 1992:83). Esta palabra, sin embargo, también puede ser usada por niños pequeños para señalar a algún bicho. Por ejemplo, una niña meridana de tres años que ya comienza a hablar y que visita a sus abuelos (hablantes de maya) cada semana en el municipio vecino de Cacalchén, Yucatán, cuando ve un insecto le dice a una tercera persona:

(19) N: ¡chichi’! (señalándolo con su dedo índice)

Conclusiones

Con respecto al maya yucateco que es de donde provienen las palabras especiales del registro simplificado de habla materna en el español de Yucatán, notamos que la mayoría de estas palabras son reduplicaciones de una sílaba de la forma adulta, tal y como describe Lourdes de León (2005) que ocurre en el tzotzil de Zinacantán, Chiapas que también es una lengua de la familia maya. Así tenemos:

Tzotzil

(22) tibol → titi’ “carne”

lo’ → lolo’ “comer cosas suaves”

Maya yucateco

yaaj → yaya “herida”

wiix → wiwi “orinar”

Gracias al estudio de la socialización por el lenguaje podemos notar lo significativos que son los contextos donde ocurren estas palabras en las familias meridanas de clases medias para la socialización de los niños. Las palabras no son aplicadas fortuitamente sino que cada palabra usada en su contexto engloba la situación y las circunstancias de lo que ocurre en él. Esto es, de acuerdo con Bambi Schieffelin y Elinor Ochs, el cómo “los niños adquieren las rutinas específicas y las muestras de afecto de su cultura necesarias para influir en otros o para no renunciar a lo que desean, es decir, que los cuidadores están enseñando a los niños pequeños las maneras apropiadas de entender y de responder a las rutinas frecuentes” (1986: 165-6).

Así, por ejemplo la palabra yayá no se usa simplemente para referirse a la herida, sino como ya vimos, es parte de una interacción verbal donde una madre pretende que su hijo pequeño no se toque la herida y que pueda infectarse. De igual manera un niño puede usarla para influir en otros niños para causar empatía y lograr un fin. La idea de “hacer chuchú” no es una simple acción sino que simboliza todo un ritual en el que normalmente interactúan los hermanos mayores del bebé que se amamanta.

Algunas de las palabras reflejan la “práctica emotiva del miedo”. En nuestro caso como el que describe y explica Lourdes de León para la comunidad de Zinancantán en Chiapas “el miedo es un vehículo de la domesticación del espacio por medio de discurso, acciones y prácticas en las que participan los niños y en esta interacción se delimitan las fronteras y los sitios peligrosos al interior del espacio doméstico” (De León 2005: 131 y 129). Esto se refleja en el uso de la palabra pipí o chichí para bichos o animalejos, ya que los cuidadores las usan como vimos para alejar a los niños de los lugares que consideran de peligro para el infante. Incluso el simple hecho de que una niña pequeña señale un bicho y diga alguna de estas palabras, indica que ella sabe que no debe acercarse mucho a él para que no le pique. Es interesante notar que estas palabras en maya se refieren a espantos o fantasmas, y que en el español yucateco así se nombre a los bichos.

Los adultos que cuidan niños pequeños emplean estas palabras que provocan miedo con la intención de dirigir el comportamiento del infante o de modificarlo. Observamos por ejemplo, que cuando los niños se niegan a dormir los cuidadores modifican este comportamiento aludiendo a “El Tucho” y amenazando al infante con que este monstruo se lleva a los niños que no quieren dormir, lo cual queda perfectamente plasmado en la canción de cuna.

Otro punto que quiero resaltar es el siguiente. El uso en su conjunto de las palabras especiales en maya en estos niños tampoco es fortuito. Debido a que el estudio de la socialización se relaciona ampliamente con el de la adquisición del lenguaje, podemos darnos cuenta de que los cuidadores de una manera inconsciente están preparando a los infantes para adquirir el español yucateco, el cual como apuntamos más arriba posee una gran cantidad de vocablos tomados de la lengua maya. Así que construcciones como “hacer wiwí” o “hacer chichís” facilita el aprendizaje de otras construcciones como “hacer loch” (abrazar cariñosamente), “hacer puch” (aplastar), “hacer yach” (desleír), etc. que son de uso común entre los hablantes de español yucateco.

Abreviaturas

A.........Adulto

B.........Bebé

M.........Madre

N.........Niño(a)

N1........Niño

N2........Niño dos

Este artículo apareció publicado en el suplemento cultural Unicornio del Periódico Por Esto! Domingo 9 de marzo de 2008.


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